Una mordedura, un arañazo o un encuentro inesperado con otro animal pueden dejar una pregunta difícil de responder: ¿mi mascota estuvo en riesgo de contraer rabia?
La rabia es una enfermedad grave que puede afectar a mamíferos, incluidos perros, gatos y seres humanos. Pero también es una enfermedad que puede prevenirse.
Conocer cómo se transmite, qué situaciones pueden representar un riesgo y qué hacer después de un contacto puede ayudarte a actuar con mayor seguridad cuando ocurre algo inesperado.
La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso de los mamíferos. El virus puede transmitirse principalmente a través de la saliva de un animal infectado, especialmente mediante mordeduras, aunque también puede existir riesgo cuando la saliva entra en contacto con una herida o una mucosa.
La enfermedad puede afectar tanto a animales domésticos como a animales silvestres. En Colombia se han identificado casos asociados a diferentes linajes del virus, incluidos los relacionados con perros y murciélagos.
Una vez aparecen los signos clínicos, la rabia es prácticamente siempre mortal. Sin embargo, la enfermedad puede prevenirse si se actúa antes de que el virus llegue al sistema nervioso central.
La principal vía de transmisión es el contacto con la saliva de un animal infectado.
Esto puede ocurrir principalmente mediante:
No todo contacto con un animal significa que exista una exposición a la rabia. El riesgo depende de las características del contacto, del animal involucrado y de las circunstancias en las que ocurrió.
Por eso, cuando existe una mordedura o un contacto que genera dudas, no conviene decidir por cuenta propia que “no fue nada”. Es importante buscar orientación profesional.
La rabia puede afectar a diferentes mamíferos.
Los perros tienen un papel especialmente importante en la transmisión de la rabia a las personas a nivel mundial, pero no son los únicos animales que pueden transmitirla. Los gatos y diferentes animales silvestres también pueden estar involucrados. Los murciélagos son una fuente relevante de rabia silvestre en América.
Por eso, es importante evitar el contacto directo con animales silvestres y no intentar manipularlos, incluso si parecen estar heridos, enfermos o indefensos.
Si tu mascota fue mordida o arañada, no ignores el contacto aunque la herida parezca pequeña.
Las mordeduras pueden producir lesiones más profundas de lo que aparentan y, además, es importante valorar qué animal estuvo involucrado y las circunstancias del contacto.
Si es seguro hacerlo, reúne la información disponible sobre el otro animal: si tiene responsable, si está vacunado y si puede ser localizado. No intentes atrapar ni manipular un animal desconocido o silvestre.
Después, busca orientación veterinaria para que puedan valorar la lesión y las circunstancias de la exposición.
Sí. Mantener la vacunación contra la rabia al día es una de las principales medidas para prevenir la enfermedad.
La vacunación de perros es una estrategia fundamental para reducir la transmisión de la rabia a las personas. En Colombia, el Instituto Nacional de Salud también hace un llamado a mantener vacunados a perros y gatos como medida de prevención.
Por eso, la vacuna contra la rabia no debería verse simplemente como un requisito más del calendario de tu mascota. Forma parte de su cuidado preventivo y contribuye a proteger también a las personas que conviven con ella.
Revisa su carné de vacunación y consulta con tu médico veterinario cuándo corresponde su próxima aplicación.
Conoce nuestro servicio de vacunación
Si tu perro o gato tuvo una mordedura, un arañazo o un contacto que pueda representar una exposición, busca orientación veterinaria lo antes posible.
No intentes tratar la situación únicamente en casa ni manipules directamente al animal que pudo haber causado el contacto.
La información sobre cómo ocurrió el incidente, qué animal estuvo involucrado y si tu mascota tiene su vacunación al día ayudará al profesional a valorar la situación y definir las medidas correspondientes.
En Colombia, ante una sospecha de exposición a rabia, las autoridades sanitarias recomiendan actuar de manera inmediata y evitar la manipulación de animales silvestres.
Si tú u otra persona fue mordida o arañada por un animal que podría transmitir la rabia, la atención debe buscarse en un servicio de salud humano.
La herida debe lavarse inmediatamente con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos. Después, la persona debe recibir valoración médica para determinar si necesita profilaxis posexposición, que puede incluir vacunación y, en determinados casos, otros tratamientos.
No esperes a que aparezcan síntomas para buscar atención. La profilaxis posexposición es precisamente la medida que permite prevenir la enfermedad después de una exposición.
La prevención comienza con medidas sencillas que forman parte del cuidado cotidiano:
Prevenir no significa vivir con miedo. Significa saber qué situaciones requieren atención y tener claro cómo actuar si ocurren.
Si tu mascota tuvo una mordedura, un arañazo o contacto con un animal cuyo estado de salud o vacunación desconoces, no es recomendable asumir que no existe riesgo solo porque la lesión parece pequeña o porque tu mascota se encuentra bien.
Una valoración veterinaria permite revisar la lesión, conocer las circunstancias del contacto y determinar qué medidas son necesarias.
Y recuerda: si una persona también fue mordida o arañada, debe acudir inmediatamente a un servicio de salud humano para recibir la valoración correspondiente.
La rabia puede prevenirse, y gran parte de esa prevención comienza con decisiones cotidianas: mantener la vacunación al día, evitar contactos de riesgo y saber qué hacer cuando ocurre una situación inesperada.
Si tienes dudas sobre la vacunación de tu mascota o sobre una posible exposición, consulta con nuestro equipo veterinario.