Si tu perro o gato está sangrando, lo más importante es actuar con calma y evitar manipular demasiado la herida. El sangrado puede deberse a una cortadura, mordida, golpe u otra lesión que necesita valoración veterinaria.
Sigue estos pasos:
Aplica presión suave sobre la zona con una gasa o paño limpio. Mantén la presión durante algunos minutos y evita revisar la herida constantemente, porque esto puede hacer que el sangrado continúe.
Si la herida está en una pata, oreja, boca o zona sensible, evita aplicar productos caseros. Lo más seguro es mantener la zona limpia y acudir a valoración veterinaria.
¿Cuándo es una urgencia veterinaria?
Debes acudir de inmediato si el sangrado es abundante, no se detiene después de unos minutos de presión, la herida es profunda o tu mascota se ve débil, decaída o con dificultad para respirar.
También es una señal de alerta si el sangrado viene de la nariz, boca, ano, genitales, orina o materia fecal.
Muy importante:
No apliques alcohol, agua oxigenada, cremas, polvos, remedios caseros ni medicamentos sin indicación veterinaria.
Tampoco intentes retirar objetos incrustados, como vidrios, espinas o fragmentos. Retirarlos puede aumentar el sangrado o empeorar la lesión.
¿Por qué es importante revisar la herida?
Aunque el sangrado parezca pequeño, algunas heridas pueden ser más profundas de lo que se ve a simple vista. Además, existe riesgo de infección, dolor, inflamación o daño en tejidos internos.
Una valoración veterinaria permite limpiar la herida correctamente, controlar el sangrado y definir si se necesitan medicamentos, sutura u otros cuidados.
Si tu mascota está sangrando o presenta una herida, comunícate con nuestro servicio de urgencias veterinarias para recibir atención inmediata.

Leave Your Comment Here